jueves, 29 de julio de 2010

Junto a ti

Esa noche abrí la puerta y la encontré sentada sobre mi cama. Miraba fijamente la ventana abierta por donde seguramente había entrado. Podía sentir el aura que la envolvía e inundaba la habitación de paz. De pronto se giro y me observo con sus grandes ojos azules, parecía triste, era como si de pronto se hubiese dado cuenta de la realidad de lo que ocurría. Como si un rayo de lucidez atravesara su mente percatándose de que el poder ver las sabanas a través de su piel no fuera normal. Como si el haber entrado por la ventana flotando como Campanilla fuera algo demasiado irreal. Yo solo deseaba abrazarla hasta que olvidara todos sus males pero la duda de si podría o no atravesarla me paralizo en la puerta. Así que me encontraba parado sin saber que hacer por si mis errores la entristecían más. La ultima vez que la había visto fue en aquel lugar lleno de personas vestidas de negro que lloraban y decían frases de animo y me invitaban a pasar el rato con ellos aunque se les viera incómodos. Todo eran recuerdos confusos, la llamada con la mala noticia, el rápido viaje al hospital, la desesperación de no poder hacer nada, y un gran agujero negro tras eso. No recordaba la última vez que había comido, mi mente solo veía su imagen y recordaba lo vivido a su lado. Ella se levanto comprensiva y me extendió la mano. De pronto todo tuvo sentido y se disiparon mis miedos. Mirando nuestras manos unidas pude ver el suelo bajo nuestros pies y de pronto me sentí muy ligero. Comprendí que en el fondo la muerte no tendría por que separarnos. Con ese pensamiento atravesamos la ventana por al que ella había llegado momentos antes y supe con certeza que ahora estaríamos juntos por siempre.
*
Días después su cuerpo fue encontrado cerca de la cama, los médicos diagnosticaron que la pena había podido con el y no había podido superarlo. Aun ahora no comprenden por que entonces se marcho con una sonrisa.


2 comentarios:

Jorge V. dijo...

Hola, no sé cómo llegué hasta aquí pero me alegro. Volveré en cuanto mi amo, el tiempo, me lo permita.
Abrazo.

Yo Misma dijo...

Buenas,yo también me alegro.Serás bienvenido si vuelves.^^
Abrazos.